
Al terminar la campaña, casi todas las explotaciones saben cuántos kilos han recogido. Muchas menos saben qué calibres dio cada parcela, cómo evolucionó la madurez semana a semana o qué partidas se pagaron peor y por qué. Esa información se genera cada año, en los muestreos, en los aforos y en las liquidaciones, pero se queda en hojas sueltas o en el correo del comercial. Esta guía propone qué guardar de cada cosecha y cómo organizarlo para que sirva al decidir la campaña siguiente.
Por qué merece la pena guardarlo
El precio de la fruta depende tanto del calibre y la calidad como de los kilos. Una parcela con muchos kilos de calibre pequeño puede dejar menos margen que otra con menos producción y mejor calibre. Sin datos por parcela y por campaña, no se puede saber:
- Qué parcelas o variedades dan sistemáticamente buen o mal calibre.
- Si un cambio de manejo (aclareo, poda, riego, abonado) mejoró el resultado.
- Cuándo empezar a recolectar cada parcela para llegar al punto de madurez que pide el cliente.
- Qué parte de la cosecha se va a destrío y en qué parcelas se concentra.
Los datos que conviene guardar
Aforos
La estimación de producción antes de la recolección: kilos esperados por parcela y, si se hace, la distribución prevista de calibres. Guardarlos permite compararlos con lo que realmente salió y afinar la forma de aforar.
Análisis de fruta durante la maduración
Los parámetros dependen del cultivo, pero los más habituales son:
- Peso medio y calibre de la muestra.
- Sólidos solubles (grados Brix).
- Acidez y, en su caso, la relación entre azúcares y acidez.
- Firmeza.
- Color o porcentaje de coloración.
- En algunos cultivos, contenido de zumo o materia seca.
Cada análisis tiene que llevar la fecha, la parcela, la variedad y el número de frutos muestreados. Sin eso, el dato no es comparable.
Para que los análisis de una campaña se puedan comparar con los de la siguiente, el muestreo tiene que hacerse siempre igual. Algunas pautas sencillas:
- Toma la muestra de árboles repartidos por toda la parcela, no solo de los más accesibles.
- Mantén el mismo número de frutos por muestra y la misma altura y orientación en el árbol.
- Fija una frecuencia (por ejemplo, semanal desde que la fruta se acerca a la madurez) y respétala.
- Usa los mismos equipos de medida y anota si se cambian o se calibran.
- Si el análisis lo hace un laboratorio externo o la central, guarda el informe completo, no solo el resumen.
Calibres de la cosecha
La distribución de la fruta recolectada por calibres, por parcela y por fecha. Si la fruta se calibra en central, el dato suele llegar en la liquidación; si se calibra en campo, en el propio parte de recolección.
Diario de recolección
Qué parcela se recolectó cada día, cuántos kilos y con qué destino. Es la base para unir todo lo anterior.
Ventas y valoración
Albaranes de venta, cliente, precio y, cuando lo hay, el detalle de la liquidación: categorías, calibres pagados, destríos y penalizaciones.
Cómo organizarlo
| Dato | Clave para cruzarlo | Cuándo se toma |
|---|---|---|
| Aforo | Parcela, variedad, campaña | Antes de la recolección |
| Análisis de fruta | Parcela, variedad, fecha | Durante la maduración, periódicamente |
| Diario de recolección | Parcela, fecha | Cada día de corta |
| Calibres | Parcela o lote, fecha | En la recolección o en la central |
| Albarán y liquidación | Lote, cliente, fecha | En la venta y al liquidar |
La clave de todo es que cada dato se pueda llevar hasta una parcela y una fecha. Si los albaranes no indican de qué parcela sale la fruta, el análisis por parcela se rompe en el último paso.
Qué hacer con los datos
- Curvas de maduración por parcela. Con los análisis de varias campañas se ve qué parcelas maduran antes y se puede programar mejor el orden de recolección.
- Aforo frente a real. Comparar lo estimado con lo recogido muestra si el aforo se queda corto o se pasa, y en qué parcelas.
- Calibre frente a manejo. Por ejemplo, comparar el calibre de dos parcelas de la misma variedad con intensidades de aclareo distintas.
- Valor por hectárea. Cruzar kilos, calibres y precios con el coste por hectárea de cada parcela da el margen real.
- Destríos. Ver si se concentran en unas parcelas o fechas concretas y buscar la causa.
Errores frecuentes
- Muestrear siempre los mismos árboles del borde de la parcela, que no representan al conjunto.
- Guardar los análisis sin la parcela o con nombres que cambian de un año a otro.
- Quedarse solo con el total de kilos y perder la distribución de calibres.
- No conservar las liquidaciones de campañas anteriores, que son la referencia para comparar.
- Mezclar en un mismo albarán fruta de varias parcelas sin dejar constancia.
Si además necesitas controlar lo que recoge cada trabajador o cuadrilla y su presencia en el campo, eso es otro trabajo; Infonet lo resuelve con Recodat. Aquí hablamos de la fruta y de la parcela.
El módulo de recolección de GAP
El módulo de Recolección de GAP completa el ciclo de gestión hasta la salida física de la fruta de la explotación. Recoge, entre otras funciones, los aforos, los análisis de frutas, el seguimiento de calibres, la gestión de clientes, los albaranes de ventas, el diario de recolección y la valoración final de la recolección.
Como trabaja sobre las mismas fincas, variedades y parcelas que el resto del programa, con los kilos de cada parcela salen estudios como los kilos recolectados por hectárea sobre el mapa, y esos datos se pueden poner junto a los costes por parcela.


