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Equipo de GAP · Infonet Consultores4 min de lectura

Tractor frutero con un apero enganchado, aparcado bajo las ramas en una plantación de ciruelos con fruta caída en el suelo

Los fitosanitarios, el abono y los jornales se ven en las facturas de cada mes. La maquinaria, las instalaciones de riego, los invernaderos o la propia plantación no: se pagan una vez y se usan durante años. Por eso son la parte del coste que más se olvida, y la que más distorsiona el resultado cuando falta. Esta guía explica cómo meter el inmovilizado en el coste de la explotación y repartirlo entre parcelas con un criterio razonable.

Qué es inmovilizado en una explotación agrícola

Desde el punto de vista de la gestión, inmovilizado es todo lo que se compra o se construye para usarlo durante varias campañas. En una explotación de cultivo intensivo suele incluir:

  • Maquinaria: tractores, atomizadores, desbrozadoras, plataformas, remolques.
  • Instalaciones: cabezales y redes de riego, embalses, pozos, casetas, almacenes.
  • Estructuras: invernaderos, mallas, espalderas, cortavientos.
  • La plantación: el coste de plantar y formar los árboles hasta que entran en producción.
  • Otros equipos: estaciones meteorológicas, sondas, equipos informáticos de la explotación.

La plantación es la que más se olvida. Un frutal o un cítrico necesita varios años de inversión antes de dar una cosecha comercial, y ese coste tiene que recuperarse durante su vida productiva.

La amortización: repartir la inversión en el tiempo

Amortizar es repartir el coste de un bien entre los años en que se usa. La forma más sencilla es la lineal: (valor de compra − valor residual) ÷ años de vida útil.

Por ejemplo, un atomizador que cuesta 20.000 euros, con una vida útil estimada de 10 años y un valor residual de 2.000 euros, supone 1.800 euros de amortización al año. Son cifras de ejemplo: la vida útil depende del uso y del mantenimiento.

Ten en cuenta que la amortización fiscal, la que se usa para los impuestos, sigue sus propias tablas y reglas. Para la gestión interna puedes usar una vida útil más realista, siempre que la mantengas de una campaña a otra. Para lo fiscal, consulta con tu asesor.

El coste por hora de la maquinaria

Para repartir la maquinaria entre parcelas, lo más útil es calcular su coste por hora de trabajo. Se compone de dos partes:

Costes fijos (al año)Costes variables (por hora)
AmortizaciónCombustible
Intereses del capital invertidoLubricantes y filtros
Seguro e impuestos del vehículoReparaciones y mantenimiento
Alojamiento (nave, cochera)Neumáticos y piezas de desgaste

El coste por hora es la suma de los fijos dividida entre las horas de uso al año, más los variables por hora. El tractorista se suele contar aparte, como mano de obra.

Siguiendo con el ejemplo del atomizador: si sus costes fijos (amortización, intereses, seguro y alojamiento) suman 2.500 euros al año y trabaja 250 horas, cada hora carga 10 euros de costes fijos. Si solo trabaja 100 horas, la cifra sube a 25 euros por hora, antes de sumar un solo litro de gasoil. De nuevo, son números para ilustrar el cálculo, no valores de referencia.

Este cálculo muestra algo importante: una máquina que trabaja pocas horas sale muy cara por hora, porque los costes fijos se reparten entre pocas horas. Es el dato que necesitas para decidir si comprar una máquina o contratar el servicio.

Cómo repartir el inmovilizado entre parcelas

ElementoCriterio de reparto razonable
MaquinariaHoras trabajadas en cada parcela por su coste por hora.
Instalación de riegoSuperficie de cada sector o volumen de agua aplicado.
Invernadero, malla o espalderaDirecto a la parcela donde está.
PlantaciónDirecto a la parcela plantada, durante su vida productiva.
Almacenes, casetas, caminosSuperficie, como coste común de la finca.

Lo ideal es registrar las horas de maquinaria por tarea y parcela, igual que las horas de las personas. Si no se puede, el reparto por superficie es mejor que nada, pero esconde diferencias: una parcela con más tratamientos o más labores usa más la maquinaria.

Propia o contratada

Muchas explotaciones combinan maquinaria propia con servicios externos: empresas que hacen tratamientos, desbroces o transporte. El servicio contratado es más fácil de imputar, porque llega una factura, pero solo si la factura o el parte indica en qué parcelas se trabajó. Para comparar las dos opciones con justicia:

  • Calcula el coste por hora (o por hectárea) de tu máquina con todos sus costes fijos.
  • Compáralo con el precio del servicio por la misma unidad.
  • Ten en cuenta la disponibilidad: tener la máquina cuando la necesitas tiene valor, sobre todo en tratamientos urgentes.

Errores frecuentes

  • No amortizar nada y cargar la compra entera al año en que se hace.
  • Olvidar la plantación, lo que hace que las parcelas jóvenes y las adultas parezcan igual de rentables.
  • Seguir amortizando una máquina vendida o totalmente amortizada.
  • Repartir por superficie la maquinaria cuando las horas por parcela se podían registrar.
  • No tener un inventario de lo que hay: qué máquinas, de qué año, en qué finca están.
  • Ignorar los árboles que faltan. Las marras y las replantaciones cambian el valor de la plantación y su vida útil, y sin un inventario de árboles por parcela no se ven.

Inmovilizado y costes en GAP

GAP gestiona el inmovilizado, el inventario de árboles y el control de los servicios externos, como mano de obra y maquinaria. Esos datos entran en los costes por finca, variedad o unidad de decisión (parcela), junto con la mano de obra y los productos consumibles, desglosados por artículo y/o por tarea o actividad.

Las jornadas y tareas de cada parcela se pueden apuntar también con una foto del parte o un audio, y todo el resultado se analiza sobre el mapa, parcela a parcela. Puedes ver el resto de lo que hace GAP en funcionalidades.

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